OCDE, elemento disruptivo para Costa Rica

Estamos preparados para iniciar este recorrido, con nuestros socios, para que el comienzo del tercer siglo de vida independiente nos catapulte hasta el desarrollo. Imagen de banner: Shutterstock/M.Moira
OCDE, elemento disruptivo para Costa Rica

Este artículo forma parte de una serie en la que expertos de la OCDE y líderes de pensamiento de todo el mundo y sectores de la sociedad abordan la crisis del coronavirus (COVID-19), debatiendo y desarrollando soluciones para el momento actual y el futuro. 

Para mantenerse al día sobre el trabajo de la OCDE en su apoyo a la lucha contra el COVID-19, visite http://www.oecd.org/coronavirus/es.

OCDE Afrontar el Coronavirus: Unidos en un Esfuezo Global

Costa Rica tiene en el horizonte cercano la evaluación de sus 200 años de vida independiente. Esta celebración está ligada con el enorme reto de cambiar la tradicional visión política cortoplacista, para darle paso a un nuevo modelo que le garantice a los ciudadanos mayor bienestar y calidad de vida en el futuro.

Los primeros contactos que el país mantuvo con la OCDE, en el 2010, para formar parte de la organización, empezaron a marcarle a Costa Rica el sendero por el que debía transitar para adoptar las mejores prácticas internacionales e iniciar esa esencial transformación que le permitiera alcanzar el desarrollo.

Pero no fue hasta el 2018 cuando hubo cambios sensibles en el esquema de trabajo que se venía implementando. En primer lugar, se le confirió a Comercio Exterior el liderazgo para guiar la implementación de los proyectos sugeridos por la OCDE.

En la búsqueda de procesos innovadores y modernos, el segundo gran paso fue sensibilizar al pleno de la Asamblea Legislativa para crear una comisión especial que debía analizar, discutir, dar forma y presentar ante los diputados de la República, para su aprobación, todos los proyectos de ley requeridos para asegurar el ingreso de Costa Rica a esta organización. En ese momento, aún faltaba el visto bueno de ocho comités de la OCDE.

Esta enorme responsabilidad no fue sencilla de ejecutar en vista de la escasa visión costarricense para trabajar con objetivos de largo plazo y por la errónea interpretación del principio de convergencia en el Congreso. Sin embargo, encontramos en la técnica y en uso de las mejores herramientas internacionales, el factor disruptivo que permitió romper con las viejas y nocivas herramientas tradicionales.

Sistemas de salud resilientes: Aprendizajes de la crisis del COVID-19 de Francesca ColomboHead, Health Division, Directorate for Employment, Labour and Social Affairs, OECD

Sistemas de salud resilientes: Aprendizajes de la crisis del COVID-19 de Francesca Colombo, Head, Health Division, Directorate for Employment, Labour and Social Affairs, OECD

En este proceso, la Red Parlamentaria Global de la OCDE fue un importante grupo de apoyo para compartir experiencias, resolver dudas, conocer las estrategias que otras naciones han usado para convertir proyectos en leyes y, especialmente, para reconocer el impacto que la adhesión ha tenido en países tan diversos. Este conocimiento nos proporcionó la visión de lo que Costa Rica puede llegar a ser, y este instrumento fue fundamental en las negociaciones políticas que se avecinaron.

La comisión legislativa, que inició su trabajo en setiembre del 2018, estuvo compuesta por nueve diputados, ocho de los cuales formamos parte de distintos partidos de oposición y quienes, en general, hemos sido presidentes del Congreso, jefes de fracción o presidentes de las principales comisiones legislativas.

Todos, en conjunto, logramos una sinergia basada en la confianza, la transparencia y la comunicación; a estos elementos les añadimos el fundamento técnico facilitado por los expertos de la OCDE y planes de trabajo concretos para estudiar, mejorar y aprobar 14 proyectos de ley en los tiempos requeridos.

En general, la comisión tuvo cinco grandes retos que fueron superados al replantear la forma de hacer política en un Congreso ya de por sí visionario. La estrategia se basó en inculcar los preceptos técnicos de la OCDE y no dejar que la política tradicional, sesgada y sectorial, ganara terreno a la hora de construir, depurar y finalizar cada proyecto de ley.   

Evitar la erosión de las decisiones técnicas, las presiones de grupos de interés, la indisciplina temporal para aprobar cada proyecto y la imposición ideológica fueron otros elementos claves para integrar la agenda. Estábamos muy conscientes de que construir la Costa Rica post-bicentenario era la meta fundamental.

Desde la presidencia y la secretaría de la comisión legislativa de la OCDE hemos trabajado para que todos los sectores políticos, sociales y económicos fueran escuchados y atendidos, según cada proyecto tramitado, todo con el fin de derribar las amarras que han detenido el avance de Costa Rica. Fuimos claros en que no podía ser posible que un país con tantas bondades estuviera tan atrasado en los índices OCDE de las pruebas PISA, mostrara barreras al comercio, a la iniciativa empresarial y deficiencias en la evaluación presupuestaria del gobierno.

A esta hora, el éxito de la comisión está en la comprobación de su trabajo: 14 proyectos de ley aprobados en 16 meses de trabajo, todo parte del proceso de Reforma del Estado, lo cual permitió tener el visto bueno para ocho comités antes del plazo perentorio, 14 de febrero del 2020.

Esta comisión especial creada exclusivamente para los fines señalados, ha demostrado que el reto de entrar a la OCDE constituyó por sí solo un factor disruptivo para el país; pero también se convirtió en un laboratorio para la Red Parlamentaria en el tanto en que es una iniciativa de carácter permanente que se emplea por primera vez en un proceso de integración.

De esta experiencia costarricense es posible extraer valiosas lecciones, como la necesidad de integrar grupos multidisciplinarios de distintos partidos e ideologías políticas, de establecer mecanismos para dar a conocer la OCDE a la ciudadanía a fin de lograr apoyos de la mayoría de los actores civiles, productivos, y de integrar a profesionales en la discusión de los proyectos de ley.

Lea el informe de la OCDE, COVID-19 en América Latina y elCaribe : Consecuencias socioeconómicas y prioridades de política y más respuestas políticas clave xxx

Lea el informe de la OCDE, COVID-19 en América Latina y elCaribe : Consecuencias socioeconómicas y prioridades de política y más respuestas políticas clave

La cooperación internacional y legislativa nos han dejado también valiosas enseñanzas que en la actualidad nos están permitiendo enfrentar la crisis del Covid-19, pues a partir de estos lazos y experiencias implementamos mesas virtuales de diálogo y negociación multipartidarias sobre los temas que necesitan ser legislados. El análisis de indicadores y necesidades generaron repuestas inmediatas y acuerdos en el Congreso, lo cual se tradujo en votaciones rápidas y de mayoría.

A partir de ahora, la Red Parlamentaria seguirá siendo un aliado para construir la Costa Rica que todos queremos, pero también será un foro donde el país puede compartir su liderazgo y vivencias en temas claves como el medio ambiente, el ecoturismo o la participación ciudadana en los procesos políticos.

A las puertas de que se tramite el convenio de adhesión del país a la OCDE en las próximas semanas, estamos seguros que una nueva era empezará para Costa Rica. Estamos preparados para iniciar este recorrido, con nuestros socios, para que el comienzo del tercer siglo de vida independiente nos catapulte hasta el desarrollo.




La OCDE ha creado la Antena de la Red Parlamentaria para América Latina para complementar el trabajo realizado por la Red Parlamentaria Global de la OCDE, fortalecer el trabajo con Parlamentos de la región y promover las mejores prácticas en materia de políticas públicas.

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